Si durante años se dijo y se corroboró en los actos que la política nunca fue un tema realmente trascendente para la juventud, toda bronca que exista hacia este cambio de paradigma que se incubó el pasado domingo 17 de enero no tiene cabida.

Soy joven y opino de política en Facebook. Tan consciente que salí.
Y si la tiene, mal fundada está porque el conocimiento de las causas, los hechos y toda la coyuntura que condicionó que Sebastián Piñera fuera electo presidente por más del 50 por ciento del padrón electoral, no son de conocimiento de todos aquellos adolescentes post-púberes que en Facebook y Twitter manifestaron su desencanto y/o alegría. Uniéndose a grupos y páginas de fan creados hormonalmente, por la calentura del momento, por confundir sensaciones con certezas, por demostrarle al séquito de amigos, conocidos y re-conocidos que uno se alínea con cierta tendencia y condicionará, de ahí en adelante sus relaciones con el prójimo.
Sí, libertad de expresión. Pero solamente válida cuando lo que se expresa tiene un sustento, un argumento y una razón.
Por qué tenemos (me incluyo) que reaccionar ahora. Por qué crear teorías o interiorizarnos en dogmas de los cuales tenemos que googlear para poder legitimar una opinión ajena a nuestro espectro de atención. Nunca pescamos la sección política del diario y si en el noticiario se ponen a hablar sobre Escalona, Latorre, Auth o Gómez cambiamos y nos ponemos a ver Fox o Via X, porque tenemos pico idea de quienes son, qué son, de dónde vienen y qué representan.
Y no estimado Joven. No basta con lo que diga Sichel en Xpress Central o Franzani en Cadena Nacional o Villegas, Del Río, Paulsen o Eicholz para tomarlo como una clase exprés de política contemporánea. Usted no sabe y punto. Usted joven estudiante, es ignorante. Es más, somos ignorantes, para que no diga después que este artículo peca de pedancia.
Este es un llamado a la consciencia, para que no diga tonteras y no exprese tonteras y no haga que sus amigos le sigan esa tontera. Ya hay bastantes que lo hacen y conjugar ese desagradable efecto de verborréa se ve súper patético. Y se lo digo yo, sin siquiera subirme al podio, a modo de espectador que ha preferido mantenerse al margen. Sobre todo si esto últim se da a modo generalizado para toda una generación autocomplaciente, que se vanagloria con una “revolución pingüina” barata, sin fondo ni forma que nunca se terminó como debió terminar; sabe… mejor quédese tranquilo. No se agite. Tráguese sus ganas y su energía en “intentar ser parte del debate”.
Así señor, no se arman. No se arman incitando a la violencia cuasi-intelecual para ver quién crea un movimiento con nombre más llamativo o ver quién logra tener más seguidores. No sea ridículo, estar frente al computador con una cuenta de Facebook abierta no representa ni el más mínimo decimal de influencia dentro de las cúpulas de discusión.
Que Piñera verá al país como empresa. Que Piñera representa el verdadero cambio. Que la Concertación hizo un buen trabajo. Que la Concertación es una manga de políticos añejos descontextualizados en el tiempo.
¡Qué saben ustedes! Ignorantes, chaqueteros, hipócritas, sensacionalistas.
Si no saben, no hablen. Punto.
Lo peor que pudiste hacer al escribir y PUBLICAR eso, es meter a toda la juventud en un mismo saco… por que generalizas! eso es una verdadera falacia qerido. Deben haber muchos jovenes ignorantes, es cierto y por que son ignorantes? pq el mismo sistema de educacion nos tiene asi! , eso por eso que cuando sale un tipo de un colegio municipal puntaje nacional nos extraña tanto POR QUE EL ROMPIO CON ESE ESQUEMA!… La palabra ignorancia tiene muchas utiidades hoy en dia por lo visto, la politica y religion no son mas que engaños para controlar masas… deja a un par de personas sin leyes ni moral… son capaces de matarse para seguir vivo o simplemente comer.
Si tubiera la suficiente edad para sufragar lo haria, pero aveces logro ponerme en el lugar de mis propios hermanos y dicen “para que votar si tengo que trabajar igual, voy a seguir viviendo igual” obvio los que tienen, tienen, y los que no puta que tiene que luchar para poder tener un poco de pan en la boca.
Basicamente encuentro que en pasrte tienes razon, pero no por eso los JOVENES somos IGNORANTES! o acaso tu tambien eres ignorante por el hecho de ser joven?
Scarlette:
Día a día y según la perspectiva en la que me encuentro, día a día, y más con aquellos como los que vivimos el domingo pasado todos los chilenos puedo darme cuenta de los chaqueteros que somos. Que nos consume un arribismo intelectual que me da vergüenza, del cual querida, yo no me jacto y por lo que veo y rescato de tu comentario, tú estás tan consciente como yo.
En temas como la política generalizar no es un error conceptual, de hecho, se convierte en una acierto si piensas que para nosotros, los jóvenes como nicho y como parte de una cultura “dominada”, nos guiámos por mayorías, nos adherimos a una masa, nos plegamos a un llamado para “todos”. Es ahí cuando nosotros, los jóvenes, caemos por representar algo que realmente no llevamos consigo.
Somos hipócritas al “extrañar” a la Concertación o al vanagloriar a Piñera cuando bien es sabido los actos de las dos partes, que claramente no merecen ni el más mínimo respeto por parte de la “opinión pública”, que bien sesgada está. Digámoslo.
No quiero ser paternalista, pero el derecho a expresarse lo legitimo totalmente. Lo que rechazo totalmente y lo que trato de dejar en claro con la columna que leíste, es que cuando nos expresamos sólo por abrir nuestras bocotas y no acompañamos ese acto con buenos argumentos o con una garantía que nos respalde lo que estamos apoyando o rechazando… de verdad, no vale la pena perder el tiempo en eso.
Si lo hace uno, lo hará el otro. Es un efectó dominó vacío, inocuo y sin sentido.
No sabemos de política, nadie excepto quienes la han estudiado tienen derecho a ser tan categóricos como esos “jóvenes” que “opinan” o se “expresan”… sí, ignorantemente. No conocen la historia del país, no conocen el hilo de los acontecimientos históricos, no pueden dar una opinión válida porque su desconocimiento de aquello, hace que sus juicios carezcan de valor.
Eso.
Saludos muy cordiales.
Alejandro.
¡Hola! Qué entretenido el blog. Hace mucho que no encontraba uno que me movilizara *Sonrisa*. Va a favoritos, por cierto.
Ahora, estoy de acuerdo con lo que planteas en lineas generales. Me cuesta imaginar personas moderadamente inteligentes no percatándose que la explosión de expresiones políticas de las páginas de concurrencia masiva, como facebook; no es sino una cosa propia de la efervescencia de las elecciones presidenciales, sin sustento real detrás. Y claro, siempre he pensado también que libertad de expresión no implica obligación de expresión: El silencio es un bien muy subvalorado y creo que debería ser tan bien administrado como las palabras. Ciertamente no me siento particularmente afectado con que generalices.
Sin embargo me llaman la atención un par de cosas. ¿No crees que tienes un poco en un pedestal el “conocimiento de la política”? Me refiero a que no es algo tan complicado, son un par de textos, un par de ideas, valores que allá a la izquierda tienen tal priodidad, por este otro lado a la derecha, tienen otro orden de prioridades, si a eso le sumas el más mínimo pensamiento crítico, algo de comprensión de la naturaleza humana y… eso sería. Repito que no me parece algo tan complicado y me pareció que se desprendía de tu texto que el “conocimiento político” es un ideal practicamente utópico, alcanzable solo para unos cuantos monjes de monasterio que estudian toda su jodida vida para eso. ¿Puede ser que sea una idealización?
Lo otro que me llamó la atención es que atribuyes esta ignorancia política sólo a la juventud y entiendo, claro, que los jóvenes siempre han tenido un tema con respecto a la expresión de la opinión pero la ausencia de sustancia ideológica ya sea tras las votaciones o en general tras cualquier manifestación política, no es algo endémico de la juventud, es una pandemia total y desarrollada, chico.
Supongo que hay que agarrar una escopeta y luchar como tú, o retirarse a una montaña como monje que comprende la futilidad de todo eso de las ideologías. Personalmente me siento ganador de la elección. Personas en edad de votar no inscritas + nulos + blancos = casi cinco millones > Votos de Piñera en segunda vuelta.
Saludos.-
Holaaa